¿Pueden dos personas completamente incompatibles, llegar a quererse o, más aún, llegar a necesitarse? ¿Puede un aspirante a escritor, metódico, ordenado y tranquilo, convivir con una prostituta aspirante a actriz, caótica e impredecible? ¿Pueden llegar a entenderse dos personas que hacen de la discusión exaltada e intransigente su día a día? ¿Pueden dos animales tan adversos como una gata y un búho convivir en una misma jaula? Estos interrogantes constituyen el planteamiento de El Búho y la Gata, y sea cual sea la respuesta final, tendremos la suerte de poder asistir como espectadores, con risas y diversión aseguradas, a la vida de estos peculiares personajes.
El Búho y la Gata es una de las más brillantes y divertidas comedias, escrita dos años después de La extraña pareja de Neil Simon. Y, como su antecesora, es ingeniosa en sus diálogos, casi siempre discusiones, e hilarante en sus situaciones, consecuencia de la difícil convivencia de dos caracteres tan incompatibles. Con una gran dosis de ternura hacia sus personajes.
El Búho y la Gata es mucho más que una historia de amor. Es una historia de descubrimiento. Félix y Doris, sus protagonistas, son dos solitarios de la gran ciudad; dos fracasados que caen constantemente en nuevos fracasos y que han optado por vivir una vida inventada. Cuando sus vidas se cruzan saltan auténticas chispas. Pero con el tiempo descubrirán que son dos personas iguales aunque incapaces de aceptar el juego del otro, de aceptar al otro tal y como es. No obstante, gracias al otro se descubrirán a si mismos, sus auténticas cualidades, y descubrirán que hay otra forma de vivir la vida, de realizarse por los caminos de la verdad.
El Búho y la Gata es una obra entrañable, amargamente divertida, donde la lagrima juega una partida con la sonrisa.
DORIS: Me alegro de que lo hayas descubierto. La mayoría de la gente no lo nota… Ni siquiera yo misma lo había notado…
Jaime Pujol
